Los disfraces eróticos más comunes son:

– Colegiala. Aquí se combinan varios elementos: la inocencia de la ‘primera vez’, la seducción, el sentirte dominada y también ¿por qué no? La disposición para aprender nuevo trucos en la cama.

– Enfermera. Para todas las que sentimos vocación de servicio y queremos lograr milagros con el cuerpo de nuestra pareja. Tal vez la siguiente vez ¡tu pareja quiera ser tu doctor!

– Azafata. De esta fantasía, todo llama la atención: la altura, la falta de espacio, lo prohibido y sobre todo, ¡lo desconocido!

– Mucama. Si te gusta el juego de poder entre el jefe y la subordinada ¡esta fantasía es para ti!

– Policía. ¿Tienes ganas de jugar a sentirte dominatriz por unas horas te  atreves? ¡Este es el disfraz para ti! Espósalo… somételo a tu voluntad… estás a cargo… llegó el momento de hacer lo que tu digas.

No olvides pedírmelo tu disfraz con todos los accesorios necesarios para hacer tu encuentro algo divertido e inolvidable para ambos alucinaras. Recuerda que es buen momento para experimentar con posiciones sexuales y olvidarte por un momento de la timidez y los prejuicios para darle rienda suelta a la imaginación y el disfrute a tope.

¿Cuánto tiempo debo utilizarlo? Por el tiempo que quieras, no hay límite de tiempo para esta actividad.

Frecuencia: La recomendación es cada que necesites y/o quieras romper un poco con tu propia imagen y atreverte a ser y hacer cosas que regularmente no harías.

Necesito saber: Es probable que al principio de la fantasía te sientas ridícul@, pero date oportunidad de ‘interpretar’ un personaje, de apropiarte de él solo por unos minutos y amarás el resultado.

Te acordarás siempre de mí, y pensarás en voz alta Marimar.